Si vives en un pasaje, la alarma comunitaria es probablemente la mejor inversión de seguridad por peso gastado que puedes hacer. Y sin embargo la mayoría de los pasajes no tiene una, no por el costo sino porque nadie tomó el tema.
Por qué funciona
El que entra a robar a un pasaje cuenta con dos cosas: que nadie se dé cuenta, y que si alguien se da cuenta, no pase nada inmediato. La alarma comunitaria rompe las dos al mismo tiempo.
Cualquier vecino, desde adentro de su casa y con un control remoto, activa una sirena potente. No suena en una casa: suena en el pasaje completo y en las calles vecinas. Veinte familias se enteran en el mismo segundo. Esa reacción colectiva e inmediata es exactamente lo que el que entró no quiere, y la mayoría de los intentos se cortan ahí.
Qué incluye una instalación
- Sirena de alto alcance, montada en el punto donde mejor se distribuye el sonido en el pasaje.
- Central receptora con respaldo de batería, para que siga operando si se corta la luz.
- Un control remoto por casa (se pueden pedir dos, para adultos que salen a distintas horas).
- Instalación eléctrica del punto de alimentación, protegida de la lluvia.
- Prueba con los vecinos presentes, para que todos sepan activarla y desactivarla.
El paso a paso que sí funciona
1. Alguien tiene que tomar el tema
Siempre hay una persona en el pasaje que se mueve. Si estás leyendo esto, probablemente eres tú. No hace falta ser presidente de nada.
2. Pide una cotización antes de hablar con los vecinos
Este es el consejo más útil de todo el artículo. La conversación en el grupo de WhatsApp cambia por completo cuando en vez de "deberíamos poner una alarma" dices "cotizamos y sale tanto por casa". Lo abstracto no mueve a nadie; una cifra concreta sí.
Nosotros vamos a ver el pasaje sin costo, definimos dónde iría la sirena, cuántos controles se necesitan y entregamos el total y el valor por casa según cuántas participen.
3. No esperes que se sumen todos
Nunca se suman todos de entrada, y no importa. Si de doce casas participan ocho, se instala igual. Los que quedaron fuera casi siempre se suman después, cuando ven que funciona, y agregar un control es barato.
Este punto es clave porque muchos proyectos mueren esperando la unanimidad que nunca llega.
4. Define quién guarda qué
Antes de instalar, conviene acordar dos cosas simples: en qué casa va la central (necesita corriente y estar accesible) y quién es el contacto para el soporte. Nada más burocrático que eso.
5. Fondos municipales
Si tu junta de vecinos está postulando a fondos de seguridad, te entregamos la cotización en el formato que pidan. Nos ha tocado varias veces y no tiene misterio.
Súmale una cámara en la entrada
La alarma actúa en el momento; las cámaras sirven después, cuando hay que saber quién fue. Lo ideal en un pasaje es tener las dos cosas, y el punto de mayor rendimiento es una cámara en la boca del pasaje que registre las patentes de los autos que entran y salen.
Instalada como proyecto comunitario y dividida entre las casas, sale bastante menos por familia que una cámara individual, y cubre el punto que más importa.
Lo que la alarma comunitaria no hace
Seamos honestos: no llama a Carabineros sola, no identifica a nadie y no reemplaza a las cámaras. Es un sistema de disuasión y aviso colectivo, y en eso es muy buena. Combinada con cámaras en los accesos, el pasaje queda razonablemente cubierto.
Si quieres una cotización para tu pasaje, escríbenos con la cantidad aproximada de casas y coordinamos ir a verlo. Más detalles en la página de alarmas comunitarias.
Escrito por el equipo de RC Technology, instaladores de sistemas de seguridad en Talagante y la Región Metropolitana. ¿Dudas sobre tu caso puntual? Escríbenos por WhatsApp y te respondemos derecho.